En la montaña cada casa era un centro artesano, en gran medida autosuficiente. Sus miembros hilaban y a veces tejían, eran albañiles y sabían trabajar la madera y quemarla para hacer carbón.
Sin embargo, había oficios -como los de carpintero y herrero- que exigían una formación específica, constituyendo una oportunidad para los hermanos no herederos que deseaban emanciparse de la casa. En esta sala se muestran herramientas de ambos oficios, junto con algunas piezas realizadas por estos artesanos.
Los carpinteros trabajaban por los pueblos de modo itinerante, ya que su trabajo requería escasas infraestructuras. En la sala pueden verse algunas de sus herramientas, como hachas y sierras para preparar la madera o cepillos y garlopas para trabajarla, junto a un interesante banco de carpintero. Realizaban piezas para la casa (ventanas, puertas, muebles) que decoraban con motivos tradicionales, transmitidos durante generaciones.
También solía haber una herrería en cada pueblo. En el cobertizo del patio del museo se muestra una fragua, un fuelle y las correspondientes herramientas, procedentes del pueblo deshabitado de Lasaosa. En esta sala se muestran algunos de los útiles domésticos que elaboraba el herrero, como utensilios de cocina, cerrajas o clavos.