En esta amplia sala el museo expone un completo conjunto de herramientas relacionadas con esta artesanía, junto a piezas realizadas con materias primas y técnicas tradicionales. Las primeras recorren todo el complicado proceso de la obtención de ovillos de hilo a partir de la lana, el lino o el cáñamo. Las prendas de vestir sorprenden por la combinación de utilidad, sencillez y atractivo estético conseguido con unos medios aparentemente simples.
En todas las casas se esquilaban las ovejas, se trabajaba la lana y, en buena parte de ellas, se cultivaba el cáñamo y el lino para manipularlos hasta sacar la fibra que luego se hilaba. Era un proceso largo que comenzaba con la limpieza de la lana con las cardas y el machacado del cáñamo y el lino en las cascaderas, para terminar en las madejas y ovillos elaborados con la ayuda de las devanaderas y los demorés.
Por otra parte, no faltaban en muchos pueblos tejedores que tejiesen las fibras así obtenidas, o bataneros que las suavizasen con los mazos movidos por las aguas. La población de Biescas destacaba en estas dos actividades.