El escultor serrablés Ángel Orensanz fue un personaje crucial en los años de definición del museo. Era propietario de casa Batanero, que donó al Ayuntamiento de Sabiñánigo.
Orensanz, hoy una figura del panorama artístico internacional, nació en 1941 en la aldea pirenaica de Larués. Estudió en Barcelona y emprendió una carrera que le ha valido numerosos reconocimientos. Reside en Nueva York y realiza instalaciones artísticas y esculturas en los más diversos rincones del planeta. Pueden verse obras suyas en el aeropuerto barcelonés de El Prat, Central Park de Nueva York y parques públicos de Londres y Osaka. En el museo se exponen algunas de sus esculturas en hierro, unos gouaches, dibujos y unas pequeñas figuras de barro que conjugan lo orgánico con lo geométrico, una de las constantes de la obra de este artista.
Cada dos años el museo convoca el Premio Internacional de Escultura Ángel Orensanz Ciudad de Sabiñánigo. Al principio se conjugó el arte contemporáneo con la tradición local, ya que en cada edición se obligaba a desarrollar un tema vinculado con los mitos del Pirineo. Algunos de ellos han sido "Las dos abuelas", "La cueva de la mora", "A las eras de Tolosa" o "El oso carnavalesco". Las obras premiadas se exponen permanentemente en estas salas del museo.
En la actualidad el tema es libre y pueden presentarse maquetas.