El Cinca es, tras el Ebro, el río más caudaloso de Aragón y su amplia cuenca engloba importantes afluentes como el Ara, el Ésera, el Vero, el Alcanadre… Su curso recorre de norte a sur la provincia de Huesca, desde los altos valles pirenaicos hasta las áridas llanuras de su último tramo, que riega y enriquece con su abundante caudal.
La diversidad de los territorios que atraviesa convierten un viaje a lo largo del Cinca, desde su cabecera hasta su desembocadura en aguas del Ebro, en un itinerario repleto de contrastes y sorpresas.
Esta exposición pretende esbozar y evocar, mediante un amplio repertorio fotográfico, esa diversidad característica del Cinca: diversidad de los paisajes, de la orografía que anima su entorno y de la vegetación que puebla sus orillas; diversidad de los asentamientos humanos y las arquitecturas, desde las pequeñas aldeas pirenaicas a los densos enclaves agrícolas del llano; diversidad, en fin, del propio río, que se descuelga en una vertical sucesión de cascadas sobre el valle de Pineta en su curso alto, espumea en las rocas que tapizan su lecho, es embalsado en varias ocasiones, parece perderse entre las graveras y los cañaverales al enfrentar el llano y adquiere después un potente caudal que traza en la llanura pronunciados meandros y serpentea entre islotes y cañaverales rodeado por la árida y severa belleza de los últimos páramos monegrinos.