Del sur de Sobrarbe hasta los altos valles del Pirineo
El recorrido atraviesa de sur a norte la comarca de Sobrarbe, enclavada en el corazón del Pirineo central. Partiendo de Abizanda, en las últimas estribaciones de la sierra de Olsón y viajando hacia el norte por una carretera flanqueada por pantanos, atravesaremos en la primera mitad de la ruta una tierra áspera surcada por barrancos y salpicada de centenarios olivos en campos olvidados.
Una vez superada la emblemática villa medieval de Aínsa, vigilados por la mole calcárea de Peña Montañesa, penetraremos en los valles pirenaicos siguiendo el curso del río Cinca. El alto enclave de Tella, al fin de la ruta, nos brindará sus prados rodeados de bosques y las abruptas cimas del Pirineo central.
Una tierra de leyendas y creencias sobrenaturales
Desde los legendarios tiempos en los que Hércules elevó con sus propias manos los Pirineos para servir de túmulo a su amada hasta la actualidad, estos montes han atesorado un complejo cúmulo de mitos y creencias. A su llegada a estas tierras, el cristianismo se fundió durante siglos con la cultura pirenaica y sus viejos rituales. Esta ruta permitirá conocer algunas singulares manifestaciones de la cultura montañesa. En el Pirineo las duras condiciones de vida estaban además amenazadas por multitud de riesgos para la salud y la economía de sus habitantes. Era necesario proteger los pueblos y las casas, los ganados, la gente, las cosechas. Entre los testimonios de ritos y creencias protectoras, la ruta ha seleccionado dos: los relacionados con las brujas y con las tormentas. Un peligro sobrenatural que podía amenazar la salud de las familias y mermar sus pertenencias junto a un riesgo natural que podría arruinar el trabajo del año y poner en peligro la supervivencia.
Recomendaciones
Aunque resulta realizable en una jornada, la ruta es muy densa y variada, al combinar trayectos en vehículo con breves recorridos a pie. Si se desea visitar cómodamente ambos extremos, se recomienda suprimir alguno de los puntos intermedios.